cómo aislar un tejado ya construido

¿Cómo aislar un tejado ya construido?

Aislar un tejado ya construido es una de las mejores inversiones para mejorar el confort térmico de una vivienda y reducir el consumo energético durante todo el año. Un tejado mal aislado puede ser responsable de una parte importante de las pérdidas de calor en invierno y de la entrada de altas temperaturas en verano. Desde InsuflAragón, te contamos cuáles son las soluciones más eficaces para mejorar el aislamiento de una cubierta existente sin necesidad de realizar una reforma integral.

¿Es posible aislar un tejado sin desmontar la cubierta?

Sí. En la mayoría de los casos no es necesario levantar las tejas ni sustituir toda la cubierta para conseguir un excelente aislamiento térmico. La técnica más adecuada dependerá del tipo de tejado, del espacio disponible bajo la cubierta y del uso que tenga esa zona.

Actualmente existen métodos que permiten intervenir desde el interior de la vivienda o mediante sistemas de insuflado, reduciendo al mínimo las molestias y el tiempo de ejecución de la obra.

Aislamiento por insuflado o soplado

Cuando el espacio bajo cubierta no está destinado a vivienda, como sucede en muchos desvanes o bajo cubiertas técnicas, el aislamiento insuflado o soplado es una de las alternativas más recomendables.

Este sistema consiste en introducir materiales aislantes a granel mediante maquinaria especializada hasta rellenar completamente la cámara disponible. De esta manera se consigue una capa continua que elimina gran parte de los puentes térmicos y mejora notablemente la eficiencia energética del edificio.

Entre los materiales más utilizados destacan:

  • Lana mineral.
  • Lana de roca.
  • Celulosa.
  • Fibra de madera.

Su principal ventaja es que apenas requiere obras, genera muy pocos residuos y puede completarse en una sola jornada en la mayoría de las viviendas. Saber más

Aislar un tejado habitable desde el interior

Cuando la buhardilla forma parte de la vivienda y se utiliza como dormitorio, despacho o sala de estar, la solución más habitual consiste en aislar la cubierta por el interior.

En estos casos se instala una estructura metálica o de madera sobre la cubierta existente para alojar el material aislante entre los perfiles. Posteriormente se incorpora una barrera de vapor que ayuda a evitar condensaciones y finalmente se reviste con placas de yeso laminado para obtener un acabado completamente terminado.

Este procedimiento mejora considerablemente el confort térmico sin modificar la apariencia exterior del edificio.

Por ejemplo, las empresas de aislamientos en Fraga suelen recomendar esta solución cuando se pretende rehabilitar una buhardilla manteniendo intacta la cubierta original.

Espuma de poliuretano proyectada

Otra alternativa consiste en proyectar espuma de poliuretano directamente sobre la superficie interior de la cubierta.

Este material se expande rápidamente formando una capa continua que ofrece un excelente comportamiento térmico y, además, contribuye a mejorar la impermeabilización del tejado.

No obstante, debe ser aplicado exclusivamente por profesionales especializados y, cuando queda expuesto al exterior, necesita una protección adicional frente a la radiación solar mediante revestimientos impermeabilizantes específicos.

Se trata de una opción especialmente interesante cuando también existen pequeñas filtraciones de agua o se busca reforzar la estanqueidad de la cubierta.

¿Cuál es la mejor opción?

La elección dependerá de diversos factores:

  • Si el bajo cubierta no es habitable, el aislamiento insuflado o soplado suele ofrecer la mejor relación entre coste y prestaciones.
  • Si la buhardilla está acondicionada como vivienda, el aislamiento interior proporciona excelentes resultados sin alterar la estética del tejado.
  • Cuando además se desea mejorar la impermeabilización, la espuma de poliuretano puede ser una alternativa muy eficaz.

Antes de decidir, siempre es recomendable realizar una evaluación técnica para comprobar el estado de la cubierta y determinar el espesor de aislamiento necesario.

Un buen ejemplo, el aislamiento térmico insuflado Zaragoza demuestra cómo este sistema permite mejorar el confort interior de numerosas viviendas reduciendo las pérdidas energéticas sin necesidad de acometer reformas complejas.

Beneficios de aislar un tejado existente

Instalar un buen aislamiento en una cubierta ya construida aporta numerosas ventajas:

  • Reduce el consumo de calefacción y aire acondicionado.
  • Mantiene una temperatura interior mucho más estable.
  • Disminuye la aparición de condensaciones y humedades.
  • Incrementa el confort durante todas las estaciones del año.
  • Revaloriza la vivienda gracias a una mejor eficiencia energética.
  • Reduce las emisiones asociadas al consumo energético.

Conclusión

Aislar un tejado ya construido es una actuación que ofrece un retorno muy rápido gracias al ahorro energético y al incremento del confort en el hogar. Dependiendo de las características de la cubierta, es posible optar por soluciones como el aislamiento insuflado, el aislamiento interior o la espuma de poliuretano proyectada, todas ellas eficaces cuando son ejecutadas correctamente. Una valoración profesional permitirá elegir la técnica más adecuada para conseguir una vivienda más eficiente, confortable y preparada para cualquier época del año.